Acompañamos a La Doble A en uno de sus logros: Gira por México. Nos contarán por capítulos, desde el 6 hasta el 18 de junio, su experiencia por el país azteca. ¡Disfruten! 

 

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Capítulo 1. Narrado por: Gustavo Álvarez (mánager)

Llegando al aeropuerto de Rionegro recordé que esta historia comenzó en un concierto de Rockal en marzo del año pasado.

Los bogotanos Oh’laville llegaban a Medellín a presentar su sonido y como invitados locales habían unos viejos conocidos. La Doble A, era una de esas bandas que te encuentras en todos los festivales y parches locales. Ibas a dar una entrevista y ellos estaban ahí, salias a tomarte un trago al Parque del Poblado (cuando se podía) y en cualquier esquina veías pasar a alguno de estos sujetos de casi 2 metros, con pinta de hombres rudos pero que en realidad esconden una calidez poco común entre sus iguales.

En ese show, organizado por López y su combo, estábamos Juanse Molina (colaborador de Cocorota) y yo con la intensión de saber si La Oblea (cómo le decimos con cariño), estaba lista para ser la punta de lanza de una nueva etapa para Cocorota. La decisión se tomó en la segunda canción. Lo único que se me ocurrió decirle a Juanse fue ¡Negro, vamos pa’ afuera con estos manes!.

Son las 4 de la mañana del día uno, marcamos con cintas azul todas las maletas y llega otras dos imagenes a mi cabeza. La primera de ellas es una reunión de diagnóstico en la Casa Cocorota junto a Natalia Hernandez en la que probabamos por primera vez un nuevo método de trabajo que ese día resultó revelador. La segunda, fue el 11 de noviembre del 2016, con un escenario lleno de humo; más tarde entendí que es una manía de estos gigantones el poner a sufrir a los fotógrafos con su maquinita en tarima. Ese día en el Blue, la banda tronó durísimo. Al fondo, varios programadores de Circulart hablan entre ellos, incluyendo a Salvador Toache y Discos Intolerancia, una pieza fundamental en lo que medio año después nos permitió ser ganadores de la convocatoria de circulación de la Alcaldía de Medellín y llegar a tierras Mexicanas.

Las maletas llegaron completas y a Nico le cobraron impuestos por su pedalera. Ese Delorean del ruido que pesa como 20 kilos y que el mes anterior había sufrido la misma suerte viajando para el show de lanzamiento del Doctor Krápula en Bogotá. Que le vamos a hacer, ¡la necesitamos para sonar duro!, y si debemos comprarle tiquete aparte será una más de crew. Así de importante es su sonido para la Doble A. Es su sello y lo hacen sentir.

Todo lo que ha pasado se habló y se planeó para que pudiera llegar a ser. Hicimos caso a las enseñanzas que te dejan los amigos y entendimos que no debíamos preocuparnos por el cómo, sino por el que y el para qué se hacen las cosas. Eso nos tiene hoy esperando un auto que nos saque del aeropuerto en Ciudad de México para tocar las canciones que amamos. La prioridad número uno es llegar pronto al mercadito de la colonia 20 de noviembre, estamos aquí por la comida mexicana, hecha a mano por una señora que nos recuerda bastante y a la Placita de Flores en Medellín. Viajamos cientos de kilómetros para descubrir que somos iguales, estamos en casa.


Capítulo 2. Narrado por: Nicolás Parra (bajista)

Latinoamérica unida, en los colores, sabores, en la sonrisa de la gente, hasta en las advertencias de seguridad en la calle, sin duda somos hermanos. Ayer por primera vez comimos en México. Un mercado humilde y colorido fue el escenario, la explosión de sabores y de sensaciones con el dulce mole y la salsa picante, creo que nos acompañaran por siempre.

Subimos al piso 20 de la Torre Latinoamericana para empezar a contar nuestra historia y allí conversamos un rato con Ricardo Bravo para RadeealFm mientras divisábamos una vista hermosa del DF desde lo alto.

Corramos, ¿Si alcanzaremos?, ¿Como estará el tráfico?. Nos preguntábamos mientras nos dirigíamos al Foro El Sótano para nuestro primer toque en tierras mexicanas, esta vez para un LiveSession y entrevista.

Casi 48 horas después pudimos acostarnos en nuestras camas con una sonrisa de satisfacción por lo recién vivido y con mariposas en el estómago por lo que se nos viene.


Capítulo 3. Narrado por: Andrés Sierra (guitarrista)

¡Si! Es un gustazo desayunar en la mañana. El inicio del segundo día en la Ciudad de México fue uno de los más agradables momentos; cuando la variedad de sabores encaminó un día de mucho trabajo, entrevistas, en fin… ¡rock and roll!

Salimos como un tiro para una biblioteca preciosa, la verdad hace bastante no entraba a una. De repente nos vemos inmersos entre reporteros. Preguntas que más que todo, nos enseñan a responder. Nos pasamos toda la mañana e inicio de la tarde, entre una y otra entrevista.

Llega el momento de almorzar y casualmente andábamos cerca de un lugar que a Gustavo le encanta, se llama El Sirenito, comida mexicana de mar, sabores hermosos, camarones con queso… simplemente una delicia.

Terminamos y vamos en camino al metro del D.F. Subterráneo, urbano y lleno de similitudes con los sistemas de transporte de nuestra amada latinoamérica, pero con una particularidad, las líneas se profundizan tanto, que en algún punto se pierde cualquier orientación.

Ya has bajado 6 cambios de estación… ¿Donde es que estamos?, así llegamos a una preciosa tienda de instrumentos, damos una importante entrevista, tocamos una canción con guitarras acústica y corremos ‘pitados’ hacia el metro.

Nos sumergimos en estación subterráneas hasta llegar en unos 45 minutos, sin dejar pasar un extravío de Ángel y cantar canciones de Queen a un buen volumen y apretujados en el abarrotado sistema de transporte. Salimos de la estación y resulta que llueve de forma torrencial. No tenemos otra opción más que cumplir con nuestra siguiente entrevista. Por las dimensiones de el aguacero, las calles se inundaron y como bien lo sabemos hacer en las giras, salimos sin temor a empaparnos, con la convicción de atender nuestra cita.

Con este panorama, se tomó como un chiste dicho torrencial. Polanco parecía un arrollo barranquillero en plena avenida. Como niños, corríamos y saltábamos por las calles del D.F. evadiendo mojarnos los zapatos, pero dicha propuesta fue abatida por interminables risas, saltando de charco en charco. ¡Estamos disfrutando con toda este tour!

Ah!, si llegamos a la entrevista. Como siempre, diversión es una de las palabras fundamentales que posee el rock and roll. No se despegue, esto sigue cada día con más fuerza.


Capítulo 4. Narrado por: Camilo Ángel (baterista)

Estamos sorprendidos. Niño Bomba es una responsabilidad. Siempre hago un discurso de introducción antes de empezar a tocarla que prepara al público para una disposición más tensa. Esta canción genera gran contraste en el show. Los asistentes están en modo diversión y baile, después pasan rápidamente a un estado introspectivo.

Genera gritos, respuestas fuertes. Sentimos que la gente se siente identificada con el mensaje de la canción. Así que a modo de homenaje para quienes han acogido a Niño Bomba en México, vamos a contar nuestro tercer día con la misma fórmula de creación que tuvo la canción… Un simple glosario.

Mañana: División, ausencia, responsabilidad, rutas nuevas, curiosidad, muchos olores, taquerías, inmersión local, visita al centro, paralelos, ruta solitaria, Centro Histórico, descubrimientos, comercio musical, café gigante, caminar, montar en metro, llegar a tiempo (Ángel).

Llantas pinchada, Isabel La Católica, San Lorenzo, show en vivo. ¡Que onda güey!

Metrofest: estación del metro, a lo punk, colaborativo, inocente, públicos efimeros, nieve de limón y guanabana, arengas, identidad, vagón como escenografía, niño bomba, Jazmin de 11 años bailando el fin del mundo.

Ruta Toluca: Música de fondo, vías del futuro, barrio bravo, 160 KMS x hora, la disposición de Manix Motor y camioneta.

Toluca: Evocaciones de Tavo, Plaza central que invita, preguntas, expectativa

Landó: Saludo fraterno en puerta, sitio habitado por el blues, Stevie Ray Vaughan, Yokozuna, tiempo récord soundcheck, sorpresa, rock en dúo, Ximena siempre presente, Puerquerama, calcas, paredes rayadas, Sexy Zebras, decisión de rock, impacto, respuesta, a huevo!, no manchesno mames, firmas, calor, entrega. Cansancio satisfactorio. Café, regreso.


Capítulo 5. Narrado por: Cesar Tadeo (guitarrista)

Estoy sentado en una oficina preparándome para empezar un día laboral, me meto a Instagram y veo una foto de LA DOBLE A partiendo hacia México. Muchas cosas se me cruzan por la cabeza, una gran alegría al ver que la banda va a cumplir un sueño y una gran nostalgia de no poder participar completamente de él.

Así empieza mi semana, con #LaDobleAEnMéxico y yo en Medellín contando los días para sumarme y tratando de vivir la experiencia a través de las redes sociales y los reportes que me pasa Tavo. Se llega el jueves en la noche, no duermo, como de costumbre. En la madrugada del viernes arranco esta travesía solitaria para encontrarme en el DF con la banda. Por supuesto, un colombiano de 35 años que viaja solo a México por solo 3 días es presa de sospechas en todos los puntos de control, así que me manosean todo el día. No me disgusta, como les digo es un día solitario, algo es algo.

Despierto a la mañana del sábado en el mueble de un apartamento en CDMX. La noche anterior, recién bajado del avión fuimos al apartamento de Salvador, uno de los más importantes gestores de nuestra estancia aquí. Entre tequila, pizza e historias de rock pasamos una linda noche. Yo amanecí en el mueble porque me sacaron de la pieza unos ronquidos infernales, conservaré la identidad del personaje que los emitía.

Mientras los chicos descansan de las largas jornadas yo me voy a dar una vuelta y a “untarme” un poco de México, ya que mi estancia aquí será muy corta y quiero aprovechar el momento. En la noche tenemos toque, ¡a eso vinimos! Tocamos en una exposición de tatuajes en una zona en las afueras, México es a ratos una mezcla de varias ciudades colombianas, este lado se parece a la costa. Es un toque diferente porque estamos en la planta alta mientras el público está en la planta de exposición. Desde arriba vemos la gente tatuándose, tomando cerveza y divirtiéndose mientras tocamos.

Uno de los toques principales (y el principal propósito de mi viaje) era un festival grande en Guadalajara, pero por temas de agenda se cancela nuestra participación. Como mi tiquete a Colombia está desde esa ciudad debo partir hacia allí solo… les dije que iba a ser una travesía solitaria. En Guadalajara me logro acreditar en el festival, asistiendo como prensa y tengo la oportunidad de conversar con medios y colegas e intercambiar material. Es un festival al que en un futuro le tenemos que apuntar.

Vuelvo a casa, los chicos se quedan otra semana.

Es lunes de nuevo, así empieza mi semana, con #LaDobleAEnMéxico y yo en Medellín. Espero poder volver.

¡Atentos! Se estará actualizando constantemente esta nota. | R


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