elmatoaunpoliciamotorizado-reseña

Con su alta carga de sentimentalidad, fuerza y personalidad, Él mató a un policía motorizado se ha convertido en una de las agrupaciones del underground argentino que más fuerza ha tomado en los últimos años.

 

This old boy just killed a motorcycle cop se escuchó, mientras en la pantalla se leía como traducción Él mató a un policía motorizado. La frase de R.O.T.O.R, la película de ciencia ficción del 89, dirigida por Cullen Blaine, encendió un bombillo que andaba haciendo corto en la cabeza de Santiago Barrionuevo hace ya un buen tiempo. Buscaba darle un nombre atípico a su banda, y ¿Querías un milagro John? Te presento al FBI de Duro de Matar (1988) no lo convencía.

La Plata, ciudad argentina, capital de la provincia de Buenos Aires, de unos años a acá ha sido cuna de diferentes bandas de rock, como Virus, Dulcemembrillo, Guasones y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Esto, gracias a que está llena de jóvenes provenientes de distintos puntos del país, muchos de ellos estudiantes de la Universidad Nacional. Jóvenes como los que eran Santiago Motorizado (bajo y voz), Doctora Muerte (batería), Pantro Puto (guitarra), Niño Elefante (guitarra) y Chatrán Chatrán (teclados) hacia el 2003, cuando nació Él Mató.

Luego de un EP homónimo en 2004, y otros tres, Navidad de Reserva (2005), Un Millón de Euros (2005) y Día de los Muertos (2008), la banda empezó a tomar fuerza en la ciudad haciendo ruido en el Underground. Después de esto vino su primer LP, La Dinastía Scorpio (2012) y un disco recopilatorio editado en el exterior, El Nuevo magnetismo (2012), que le abrió las puertas en el exterior, especialmente en México. Su sonido, producto de una mezcla de la música argentina alternativa con la onda lo-fi del garage, rock, noise, pop y punk, que, sumado a la voz desgarradora, sentimental y potente de Santiago, logra un sello inconfundible, indudablemente la convirtió en una de las agrupaciones más importantes del movimiento alternativo en Sudamérica triunfando contra el mainstream y creciendo desde la autogestión.

Él mató a un policía motorizado cuenta miles de historias nostálgicas a punta de letras sencillas, a las que no les faltan más que un par de frases para que se claven en el interior. Son introspectivas, emocionantes y traen consigo una potente aura mística que se repite una y otra vez haciendo que el tiempo se detenga y se convierta en un loop del que no se prevé final. La banda, es el mejor ejemplo de lo que es hacer catarsis mediante la música, melancolía de la que hace sentir bien.

Su último trabajo, La Síntesis O’Konor, que vio a luz a mediados de este año, los ha llevado a girar por su país, además de Costa Rica, México y España. Aquí, nos mantenemos con ansia que nos visiten de nuevo, pero por ahora, basta con que no nos priven por mucho tiempo de nuevos discos, nuevas drogas, nuevos discos, nuevas drogas, nuevos discos, nuevas drogas…. | R

Sofía Rojas
Estudiante de Periodismo y Opinión Pública en la Universidad del Rosario. La música hace parte de su vida, apasionada por la escena latinoamericana. Amante de la radio y el en vivo.


DÉJANOS UN COMENTARIO

También puedes leer:

Julián Salazar y Franklin Tejedor le dan voz a los sonidos de la selva colombiana, y los llevan a...

Les presentamos a dos grandes bandas mexicanas, con la excusa de su presentación en Bogotá junto a...

Elsa Carvajal se posiciona como una de las voces principales femeninas de la música alternativa...