Bomba-Estereo-Ayo-Cover

 

Dos años tuvimos que esperar para conocer lo nuevo de Bomba Estéreo, y fue al escuchar Duele que supimos que AYO (2017) estaba más cerca de lo que pensábamos. Luego de eso, sus redes se llenaron de fotos color pastel anunciando sus próximas fechas y después llegó, la portada del disco.

En 2010 Fuego los puso en boca de muchos, pero siempre supimos que podían ir mucho más allá de eso. Bomba Estéreo, forjó un camino en la música del país al mezclar psicodelia, con electrónica y diversas formas folclóricas colombianas. Por años, se ha encargado de elevar la música tradicional a otros niveles y AYO lo deja claro.

AYO por Hayo, la mezcla de hierbas y piedra caliza que mastican los indígenas de Colombia para aumentar la energía y claridad mental. AYO como el nombre que se le da a unas formaciones rocosas, ubicadas en Aruba, donde los indígenas llegaban para escuchar las tormentas eléctricas acercarse a la isla. AYO, que en Yoruba, significa alegría. Y AYO, que es otra forma de decir Hey You! para llamar la atención de alguien. Para Li Saumet AYO tiene muchos significados y no tiene ninguno, ella le da el de amor. Pero en últimas, es un nombre sin límites porque no todo tiene que tener una explicación.

Este quinto álbum de la banda, compuesto por 10 cortes, sucesor de Amanecer (2015), fue grabado entre la Sierra Nevada de Santa Marta y Los Ángeles. Salió a la luz el 11 de agosto y su gira llegará a países como Estados Unidos, España, Alemania, Francia, Paraguay, Brasil, Argentina y Colombia.

Cambios, eso es clave en AYO. Cambios en la formación de la banda, de la cual salió Julián Salazar, que había estado allí los últimos 10 años, y sin quién no conoceríamos canciones como El alma y el cuerpo, Amanecer, Qué bonito, Somos dos y Pájaros. Cambios en las letras, que se vieron desde Amanecer, donde el amor toma el protagonismo. Diferentes a las de calle del Estalla o lo espiritual e introspectivo de las de Elegancia Tropical. Y por último cambios en la sonoridad, más cercana al Pop que la de los discos anteriores, y con una alta carga de Dembow.

AYO deja sentimientos encontrados. Es el punto de inflexión entre Vol. 1 (2006), Estalla (2010), Elegancia Tropical (2013) y Amanecer (2015). Tanto así, que podría decirse que dos de sus canciones anteriores tienen sus propias versiones en AYO: Niña Rica del Estalla es Money Money Money, haciendo una crítica a lo Bomba del consumismo desmesurado, y Soy Yo de Amanecer, Flower Power, que lleva al reconocimiento de poder que cada uno tiene dentro. Pero hay tracks que van más allá de eso, sin dejar de lado la reivindicación de sus raíces por medio de la música. Duele, por ejemplo, en la que es esencial la flauta de millo, típica de la región caribe colombiana, o Vuelve, donde participa el coro de niños Jacana Jacana de Minca – Santa Marta, hasta Taganga, por el simple hecho de llevar el nombre de un pueblo de pescadores de la misma ciudad. Ayo celebra la vida, igual que Internacionales, el segundo sencillo del disco, que rescata la magia del arte al ser entendido como un lenguaje que trasciende barreras de raza y cultura. Mientras que Química (Dance With Me), que cuenta con la colaboración del grupo israelí Balkan Beat Box, y Amar Así, se unen al componente bailable a cargo de Taganga, Internacionales y Money Money Money.

Para resaltar, Siembra y Vuelve, encargadas de abrir y cerrar el disco, respectivamente. Siembra, de una gran carga emocional y nostálgica, a cargo del coro de los niños Minca y las cuerdas que recuerdan los sonidos de centro del país, y a las montañas de los andes. Y Vuelve que sigue la misma onda, y sopesa la carga de fuerza de las nueve canciones restantes con flautas, algo que parece ser un acordeón y violines. Temas netamente instrumentales que remiten a quién escucha a los inicios del proyecto, esta vez, oxigenados con aire fresco de lo que hacen hoy y una producción de calidad.

La ausencia de Julián Salazar, ahora líder de lleno en Mitú, se nota. Sin embargo, AYO conserva su raíz. Por otro lado, y paralelo a su alto componente de Dembow más Pop que Electrónico, es altamente digerible. La banda hizo un disco que se ajusta al momento, le apuntó directo al cielo, a un público más amplio. Con todo esto, no deja de ser el Bomba Estéreo que mantiene el nombre del país en alto, el de Somos Dos, El Alma y El Cuerpo, Fuego y Huepaje, el que viene con todo, champeta, reggae music, cumbia y folclor, el que es un poder, que es una bomba atómica, un poco de folclor con música electrónica. | R

7.5Calificación Rockal

Sofía Rojas
Estudiante de Periodismo y Opinión Pública en la Universidad del Rosario. La música hace parte de su vida, apasionada por la escena latinoamericana. Amante de la radio y el en vivo.


DÉJANOS UN COMENTARIO

También puedes leer:

  Los discos deben aguantarse por sí mismos, deben defender lo que tienen para decir desde la...

  En muchas de las actividades del periodismo lo ideal es apuntar hacia la imparcialidad, eso lo...

  Si hay una banda que tristemente ha sido subvalorada en Medellín, se llama La Doble A. No pienso...